jueves, septiembre 20, 2007

El Terrible Secreto por fín se estrena

Mi amigo Xavi Cristóbal por fin ha terminado la postproducción de su primer corto: “El Secreto 1936”.
Un corto que ejerce de presentación de todo un universo fictício, complejo y fascinante. Un corto que pretende, pues, ser una entradilla -cerrada y perfectamente comprensible- a un sinfín de posibles historias centradas en unos personajes que sólo se atisban en estos ¡26! minutos que se te hacen muy cortos (je).
Un universo que entronca con lo mejor que ha engendrado nunca la DC o la Marvel. Un universo que bebe también de Phillip Dick, de Matrix y de todas las historias ambientadas en mundos paralelos. Sí, esos mundos que parecen ser el que estamos acostumbrados y que divergen al haber sucedido unos hechos de forma distinta a la que conocemos. En el “Universo 1936” viven entre nosotros unos seres de increíble poder. Es el gran secreto que guardan celosamente algunos poderosos. Muchos han muerto por saberlo o intentar averiguarlo. En una espiral inevitable, asesinos han matado a asesinos para tapar toda fuga de información.
Como en “Watchmen” (y es que la sombra de Moore es alargada) en este corto pululan Veidts ególatras, Rorscharhs redimidos y Silks Spectres seductoras. Como en “Watchmen”, un asesinato nos conducirá a un gran secreto. Un secreto enmarañado entre conspiraciones y medias verdades, entre historias personales que se adivinan llenas de dolor y, claro, entre todas las mentiras todavía hay una esperanza de felicidad. Pero una vez descubierta la verdad ¿hay espacio para el amor en un mundo tan corrupto?.
Todo eso y más se encuentra en “El secreto 1936”. Un corto increíblemente bien montado, bien producido, excelentemente fotografiado. Que te deja con ganas de conocer más de estos personajes que aquí sólo aparecen fugazmente, entre sombras en blanco y negro. Con giros argumentales arriesgados, clásicos y a la vez llenos de riesgo narrativo. Una historia como las de antes pero contada para el público de hoy.
Y hay colaboraciones de lujo. Una Lorena Berdún que se revela como una eficaz ¿villana? (en este corto los héroes y los malvados se cruzan y se confunden). Un Roger Juliá, presencia cada vez más habitual en la televisión estadounidense, firma la música.
El próximo Jueves 27 de Septiembre se estrena en el Fnac de Diagonal Mar a las 19.00 horas.
Estoy convencido que aquél que pueda asistir descubrirá a un soñador incansable y con talento. Se llama Xavi Cristóbal (
http://1936visiones.blogspot.com/) y tengo la suerte de llamarle amigo.
Qué suerte tengo de rodearme de gente talentosa. Y buena. Xavi, además, es una excelente persona. Si lees esto y acudes a la cita, podrás conocerle. Y, quizá, preguntarle cuál es ese terrible secreto que protegen tan celosamente unos asesinos sacados de "Shield".


miércoles, septiembre 12, 2007

La edad de la inocencia

Ahora me siento atrapado. La presa fácil de unos comensales que me vigilan y observan. Ahora sé que formo parte de una jungla con sus propias reglas: vigila no sea que te coman. Muerde antes de ser mordido.
Demasiado sensible para vivir entre víboras. Demasiado débil para convertirse en león. Tarde para tejer redes en busca de comida.
Rodeado de comensales ávidos de presas fáciles. Reaccionando a golpes de ímpetu, luchando por conservar a salvo tu refugio contra el mundanal ruido.
Malvados que buscan condicionar tu vida. Probándote, intimidándote, retándote. Pobres infelices que sólo conocen la arrogancia y el egoísmo.
Menos mal que a mi lado tengo a mi particular condesa Olesska. Preciosa, fuerte. Su amor y entrega me mantienen en pie.
Un día la encontré en un concierto, quizá de ópera, quizá de algún afamado cantatutor. Me la presentaron y quedé prendado. Le aguanté su abrigo. Hablé con ella y nos despedimos hasta un próximo encuentro. Al bajarme en mi parada del metro, me juré que si se volvía para saludarme de nuevo por última vez podría enamorarme de ella perdidamente.
Antes de que se fuera el metro. Un simple saludo. Un amor eterno. Una nueva mirada y se crearía una nueva realidad, llena de esperanza. Nunca más sólo. A mi lado la mujer de mis muchos sueños.
A veces tu destino depende de una promesa. De un simple giro.
Hoy me resulta imposible pensar que no me volviera a saludar. Sin ella quedarían trocitos, jirones de mí. No estaría enamorado porque no estaría a su lado. No viviría porque, en el fondo de mis trocitos, sabría que una versión alternativa de mí, en un mundo paralelo, vive a su lado.
Mundos paralelos que se deciden en un saludo.
Hoy me siento atrapado. Rodeado de fieras, atrapado en sus brazos.
Dulces brazos que me acarician cuando menos me lo espero....

martes, septiembre 04, 2007

El cumpleaños de mi amigo

¿Qué te une a un amigo?. Las vivencias pasadas, claro. Un amigo fiel te sirve de bitácora de tu vida, de blog humano donde vas escribiendo tus desventuras. Por eso lo cuidas, lo quieres, lo acaricias como a ese diario al que le desvelas los secretos más íntimos.
Unen las aficiones comunes. Un interés por un concepto de arte, de estética, de juego, de contraseñas afines.
Une el respeto, la comodidad al encontrarse el uno con el otro. El pensar en que de cualquier cosa disfrutarías más si él estuviera a tu lado. El querer compartir con él las bellos momentos. La sensación, en definitiva, que a su lado todo es mejor. Y si no mejor, más intenso.
Es el cumpleaños de mi amigo. Y si he de poner una imagen suya, no se me ocurre ninguna mejor que una en que sostenga una cámara.
Porque mi amigo es un genio de la imagen. Y de la psique humana. Es empático y respetuoso. Y tiene sentido del humor. Cuatro cosas que le hacen ser todo un artista.
Mi amigo, pues, es un cineasta. Porque sabe y quiere decir cosas sobre las personas. Y tiene un don para encuadrarlas. Para buscar la composición perfecta para los sentimientos.
Mi amigo es un lince para eso de los sentimientos. Cuando le conocí me pareció un hombre de western. De pocas palabras y mucha acción. Me ayudó, incondicionalmente, sin casi conocerme. Me gusta pensar porque vió algo de similitud en mí.
Le he visto evolucionar, conseguir cosas. Trabajar. Escribir. Filmar... Enamorarse. Y enamorarse de una manera sincera, tierna, nada efusiva y sí tremendamente contagiosa. Como es él. Un hombre de una pieza.
Un vaquero moderno, errático y romántico. Porque sigue creyendo en su amor, sus amigos y su família. Eso le convierte también en un hombre de honor.
Como últimamente ha tenido, por desgracia, que vivir también mis malos momentos, desde aquí mi confesión de admiración por él. Sí, ya sé que lo sabrá. Pero como viejos vaqueros crepusculares poco dados a los halagos verbales, me gustará que lo lea y calle.
Tengo un amigo que es un tesoro.